martes, 25 de julio de 2017

Queridísima mamá (Mommie Dearest) (1981)

Director: Frank Perry
EEUU
1981
129 min
Drama. Biografía.

Sinopsis:  Esta es la controvertida historia de la legendaria estrella internacional cinematográfica Joan Crawford y de su lucha por afrontar los papeles de actriz en declive y madre atormentada. "Queridísima mamá" pone de relieve a una Crawford íntima, desesperada por ser madre, que adoptó sus hijos estando soltera e intentó sobrevivir en una injusticia cinematográfica devastadora. Biopic sobre la vida de la actriz basado en un libro escrito por la hija adoptiva de la propia estrella. (FILMAFFINITY)

Valoración cinéfila 6/10
Valoración adopción 10

Extraordinaria película en lo que a la adopción se refiere, pues refleja , hasta cierto punto , un fracaso en la adopción. Y se puede ver por qué es importante los certificados de idoneidad y la intervención de la autoridades en la adopción.
En este caso narra una historia real, escrita por la niña protagonista de esta adopción.
La actriz Joan Crawford, se empeñó en ser madre a toda costa , aunque las autoridades le dijeron que no era adecuada para adoptar, pues no sólo vivía sola, y se había divorciado dos veces, sino que no la veían capacitada.
Pero con dinero consiguió dos niños, que intentaría que le reportaran dividendos publicitarios. Y aunque los quiso a su manera, era tan narcisista que no podía tenerles en cuenta como personas de pleno derecho. Y por otro lado tenía un trastorno de personalidad, que le hacía tener unos arranques de ira, casi psicóticos, cuando las cosas no se hacían a su gusto, o no eran perfectas, destruyendo la confianza en sí mismos de sus hijos y aterrorizándoles hasta el infinito. Algunas escenas de la película, con actores infantiles, son terribles de soportar, pues les amenaza, pega, aterroriza con acciones enloquecidas, que llevan a manifestar a la niña todavía pequeña "mamá no puedo entenderte" (por no decirle me asustas, por que pareces una loca de atar).
Se puede ver la alienación infantil, que lleva a soportar a una madre enloquecida, porque es lo que hay. Y a tener con ella un especie de síndrome de Estocolmo, pues la hija no le queda más remedio que identificarse con ella, para poder soportar tamaña locura en su vínculo. Un vínculo enloquecedor y maltratador al máximo.

Faye Dunaway está excelente en su papel de Joan Crawford, la música de Henry Mancini, estupenda, y aunque es una película catalogada y premiada como la peor película en 25 años (2004, premios Razie), merece la pena verse y se ha convertido en una película de culto.


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